En días pasados he leído una noticia que me ha dejado pensativo: el divorcio en Dinamarca es posible con un simple de "clic" en el ordenador.
En un principio pensaba que habría que pasar antes alguna criba de documentos, de justificación, de..., pero que va. Es muy simple, solo con un periodo de reflexión de tres meses.
Parece una premonición que el cuento de la Sirenita de Andersen acabe con un amor imposible entre el Principe y la Sirenita, en la que al final se desvanece entre las aguas y se convierte en espuma, alcanzando un alma inmortal.
Dinamarca no deja de ser, como todos los países nórdicos, paraísos deseados por muchos motivos, que tienen beneficios sociales que son la envidia de todos. Pero no todo es oro lo que reluce. También son conocidas las estadísticas de suicidios y de desavenencias conyugales más altas. Quizás sea el billete que hay que pagar por la modernidad.
El fracaso de las parejas es muy preocupante. A nieves políticos empiezan a darse cuenta que es un problema que al que debería darse una solución. Y aquí es donde entra el comentario que he hecho al principio.
No creo que sea muy positivo que uno se pueda divorciar o separar de su pareja, con la simple entrada en una pagina web y decir que "todo se ha acabado".
El término medio debe de existir. Ni estar años en juzgados, o en el Tribunal de la Rota (en caso de matrimonios católicos), ni tampoco sentarse cómodamente en tu sofá, abrir el ordenador y apretar un botón de "delete". En el término medio está la virtud.
Este proceso de separación pienso yo que debe de ser reflexionado y pensado. Antes de tomar esa decisión de ruptura, se han de sopesar todos los pros y los contras, y no a las primeras de cambio, siempre y cuando no sean causas graves, lanzarse al vacío y a por el siguiente.
La digitalización está muy bien pero corremos el serio peligro de ser robots, de convertirnos en autómatas. Hacemos de nuestra vida una pelea continua con las nuevas tendencias. Tenemos tarjetas y accesos vía internet a infinidad de oficinas virtuales....
Hemos perdido el contacto con la gente y responsables para resolver nuestros problemas y nuestras tareas cotidianas. Todo se tiende a solucionar mediante dispositivos smart, o mejor llamados inteligentes por no usar ese anglicismo.
Es inevitable el progreso, y además no se puede ir en contra, pero creo que la evolución no es la más adecuada. No se utiliza adecuadamente la herramienta que nos ha sido dada, y que creo que está en los primeros lugares de los inventos de este mundo, que es el Internet. Haciendo un inciso, siempre he pensado que si en estos momentos desapareciera de golpe el poder utilizar Internet, estaríamos al borde de una guerra. Millones de usuarios en la tierra no aguantarían este retroceso y las consecuencias serían imprevisibles. No me lo imagino.
Hay una paradoja que también me resulta curiosa. Antes he dicho que los países nórdicos y en concreto en Dinamarca hay el porcentaje más alto de ruptura conyugal. Pero también es conocido, y una ultima encuesta así lo asevera, que en el último Informe Mundial de Felicidad, Dinamarca ocupa el número uno como país más feliz y en el que sus habitantes están más contentos con su vida.
A lo mejor el equivocado soy yo.
jueves, 12 de abril de 2018
martes, 3 de abril de 2018
Meteorosensibilidad.
Creo que hoy en día estamos bastante lejos de esa definición. Por lo menos en lo que nos afecta a nosotros. Nadie duda de que el cambio climático es un realidad y por ende, nuestro clima ha sufrido y sufrirá modificaciones muy importantes que nos afectarán en todos los sentidos.
Todos hemos comprobado como en pocos años, los inviernos se iban suavizando y en los veranos la temperatura media iba en aumento.
Hemos pasado de tener cuatro estaciones a tener dos: una mezcla de Verano y Otoño y otra mezcla de Invierno y Primavera.
A la primera se le ha inventado el acrónimo: "Veroño". A la segunda de momento, que yo sepa, no se la ha definido todavía.
Ya no es sólo el aumento de las temperaturas sino también del déficit de precipitaciones de lluvia.
No nos podemos tomar todo esto a broma. Es muy normal identificar buen tiempo con calor y ausencia de lluvia, pero es un error. En cada estación debería de hacer lo propio y no que hay momentos en el Otoño que nos "asamos de calor" y otros en Primavera que nos "morimos de frío".
Además estos cambios hacen que nuestro cuerpo se vea afectado y depende de quién, de manera importante. Cada vez son más las personas que se resienten y son más sensibles.... se sienten decaídos, les duelen antiguas cicatrices o sufren dolores de cabeza o migrañas. Se ha calculado que un 30 por ciento de la población sufren estos cambios climáticos. Es lo que se ha llamado "Meteorosensibilidad".
Recuerdo que antes las personas mayores eran las que se quejaban, y cuando tenían más achaques debido a sus artrosis o como ellos lo llamaban "el reuma", sabían que iba a cambiar el tiempo. Eran los meteorólogos. Hoy en día no hay diferencia de edades en estas predicciones, y no debido a la edad, sino a factores externos que no controlamos.
Del tópico "la Primavera la sangre altera" hemos pasado a "la astenia primaveral". Es muy normal que en todas las familias haya personas alérgicas que en estas estaciones lo pasan mal. Y ya no solo por la polinización sino por, como he comentado antes, a factores que no controlamos, siendo el más importante la contaminación.
Esta aclimatación al cambio hace que estemos en constante desequilibrio.
Quizás si el músico italiano Vivaldi hubiera compuesto su obra "las cuatro estaciones" en la actualidad, en vez de principios del siglo XVIII, se hubiera llamado de otra forma. Tal vez "las dos estaciones", quien sabe.
viernes, 30 de marzo de 2018
La Pasión de Durango
Como todo el mundo sabe, incluso los no creyentes, estamos en la Semana Santa. Semana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.
Unos se dedican a "ligar bronce" en las playas durante estos días vacacionales y otros a ver la representación en las calles de las ciudades y pueblos, de esta festividad cristiana mediante los pasos procesionales.
Es un craso error creer que estas representaciones tienen sólo como protagonistas a algunas ciudades señaladas... Sevilla, Málaga, Zamora, Valladolid...
Desde los lugares más recónditos, sin desmerecer ninguna en absoluto, podemos ver como se vive la Semana Santa con igual pasión y recogimiento como en las ciudades señaladas.
Ayer, Jueves Santo estuve en Durango (Bizkaia) viendo y viviendo la Pasión, representación de Semana Santa con personajes vivientes.
Es de admirar con qué pasión viven los "actores" esta representación de la vida de Jesucristo de los últimos días.
La preparación es exquisita, la vestimenta, el lugar de la representación, la puesta en escena con actores y actrices amateurs, voluntarios de la misma villa, hacen que sea una vivencia real y sentida. Quizás no tiene la relevancia de las grandes procesiones de todos conocidas, pero en verdad merece la pena el asistir a su representación y conocer de primera mano la historia de Jesús de Nazaret, desde el Domingo de Ramos hasta su crucifixión en la Cruz y la resurrección posterior.
Precisamente este año se cumplen 25 años desde que se retomó esta escenificación que ya se interpretaba desde la década de los 60 del pasado siglo. Animo a todos los participantes a que todos los años se siga viviendo en esta Semana tan señalada esta Pasión viviente, y que cada vez haya más gente que asista.
Es fundamental que se apoye este tipo de eventos. Es nuestro Patrimonio Cultural y no puede desaparecer. Independientemente que no seamos creyentes se debe cuidar y proteger.
Es justo el dar la importancia que merecen todo este tipo de representaciones, de la que la Pasión de Durango es un muy buen ejemplo.
"Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es De Dios".
miércoles, 21 de marzo de 2018
La Revolución gris (Revolution gray)
Juega un papel muy importante la herencia genética para saber cómo y cuando nos va a "clarear el pelo". Pero también el estrés y los disgustos aceleran este cambio capilar y las preocupaciones, disgustos y tensiones emocionales no nos favorecen y seguro que tienen mucha importancia en la aparición de las canas.
En el lado opuesto, la aparición del pelo blanco ha sido también sinónimo de buena vida, de tener todos los deberes hechos.
Por otro lado, es un símbolo de sabiduría y experiencia.
Como se puede ver se pasa muy fácilmente del terror a que aparezcan las canas, ya que denotan el envejecimiento por el paso de los años, a la excelencia de la buena vida y de la sabiduría y experiencia.
Lo que está claro es que la tendencia de la moda actual sigue los derroteros de lucir las canas. Nada de teñirse. El gris natural se ha puesto de moda.
Yo de todas formas me quedo con la característica de que el pelo blanco es sinónimo, no ya de buena vida que esto es subjetivo, pero si de ser una característica de un grupo de personas cuya relación laboral ha llegado a su fin..... los jubilados.
Si hacemos un ejercicio y nos ponemos a mirar y a observar, en una mañana paseando, y contamos cuantos pelos canos vemos sobre 10, veríamos que el porcentaje no bajaría de 9 sobre 10. Seguramente serán jubilados, pero es difícil de demostrar.
¿Y cual sería el color de la décima persona?
La respuesta parece fácil, pero en mi caso no fue una persona sin canas. Apareció un animal suelto (perro), y casualmente el color de su pelo era blanquecino....
Casualidades o no, .... 10 sobre 10.
La Revolución gris está de moda.
lunes, 19 de febrero de 2018
Entre dos aguas
Alguno creerá que voy a empezar a hablar de algún tema hidrográfico. Pero la realidad es bastante distinta.
Se trata de comentar sobre dos de aspectos de nuestras sociedad que más nos influyen: los estimulantes y sus antagónicos, los depresores.
Los estimulantes nos hacen estar más atentos aumentando el estado de alerta y la energía.
Estos se descubrieron en la naturaleza entre las distintas especies vegetales.
Hay diversas plantas que son potencialmente estimulantes. Todos conocemos los efectos del café, el té, la coca y el tabaco.
En cambio los llamados depresores, son sustancias cuyo efecto se supone contrario a los estimulantes (ansiolíticos, sedantes ...) . Los efectos más importantes son que disminuyen la actividad cerebral y actúan como sedantes y tranquilizantes. Todos intentan corregir los desequilibrios como la ansiedad, estrés y ataques de pánico.
No voy a hacer una descripción de todos los medicamentos y sustancias que se utilizan para estos fines, pero si es importante saber que los dos, tanto los estimulantes como los depresores se utilizan con fines terapéuticos y lo que es más importante son adictivos.
Es curioso como la Sociedad hoy en día nos lleva a consumir más estupefacientes como los ansiolíticos, para poder cubrir todas las necesidades de la vida diaria, aunque yo diría que principalmente las causas de una vida laboral excitante. Salvando algunas profesiones, la mayoría requieren una atención que nos hace llegar a puntos de excitación y preocupación extremos y nos vemos abocados a pedir ayuda a nuestro médico en forma de pastillas, los conocidos ansiolíticos, que si no me equivoco son de los más vendidos del mercado farmaceútico.
Pero por otro lado somos consumidores de uno de los mayores excitantes que podemos conocer: El Café. Por eso del título de la entrada: Entre dos aguas.
No sabemos vivir sin esa especie vegetal que es el café. y no esporádicamente, sino de uso diario y habitual. Podemos decir que es nuestra droga familiar.
Muchos creen que el café es originario de Sudamérica, pero la realidad es que el origen desde hace mucho siglos es de Etiopía, y luego se distribuyó por el mundo por los árabes y los turcos. Hoy en día hay 80 países productores de café siendo una industria muy importante para su economía y desarrollo.
Los monjes lo utilizaban para estar despiertos y no dormirse en sus actos de liturgia de noche o de muy de madrugada.
Otra leyenda atribuye a un pastor la utilización de la planta del café, al observar que sus cabras comían dichos frutos y estaban con mucha energía. No sé si el dicho popular "estar como una cabra" tendrá algo que ver en esto.
Lo cierto es que desde hace más de mil años, la Humanidad no sabe vivir sin el café. A pesar de que también tiene sus detractores, es curioso como esta droga familiar y consustancial con nosotros convive con la industria de los ansiolíticos y son como la dicotomía que siempre ha existido: "el bien y el mal", "el yin y el yang", "blanco y negro"...
De todas formas tendremos que conformarnos con lo que tenemos. No se comercializan "pastillas de la felicidad". Tenemos pequeños reinos de taifas diarios en los que una taza de café nos hace ser más felices. Nos hace empezar nuestra vida con bríos renovados.
De todas formas hay otras sustancias muy peligrosas que nos hacen alucinar. Y no me refiero a las conocidas drogas alucinógenas, sino más bien a comportamientos, bien sea con hechos o con palabras, de personajes de nuestra sociedad que nos hacen pensar que estarían mejor si se hubieran tomado un café antes y después de saborearlo, emitir sus mensajes a todos. Hoy mismo he leído que el Presidente del país más fuerte del primer mundo, sí, me refiero a D. Trump ha dicho en alguna ocasión una frase lapidaria. Vamos, una perla de las muchas que dice: "Lo que hace que vivir merezca la pena es poder acostarte con las mujeres de tus amigos". Sin comentarios.
Lo dicho, hoy en día sin necesidad de tomar drogas, podemos alucinar.
Primero nos tomamos un café, después leemos la prensa diaria y alucinamos, y para rematar nos tomamos un ansiolítico para poder calmarnos y digerir la realidad social en la que vivimos.
Al final todo se complementa.
sábado, 10 de febrero de 2018
El tiempo y los pantalones cortos
Estaréis conmigo en que la conversación más habitual últimamente es la conversación meteorológica. No hay tertulia, reunión de amigos, de conocidos e incluso la consabida charla en el cortísimo viaje dentro de un ascensor con vecinos, en la que el tiempo no sea el protagonista principal.
Hoy va a llover, nevar, va a hacer viento, frío... e incluso nos atrevemos ya a utilizar términos que constituyen el lenguaje profesional de los meteorólogos algunos ya muy comunes y conocidos... borrasca, milibares, frente, otros raros como "hectopascales" (medida de presión) y ya en el colmo del desvarío otros como "ciclogénesis explosiva.
Estoy seguro que estas conversaciones se usan como latiguillos o muletillas porque nos dan seguridad y porque todo el mundo se siente a gusto con ellas.
¿Qué sería una estancia cerrada como el ascensor en que durante 20 o 30 segundos estamos a una distancia que no nos permite ni movernos, sin hablar del tiempo? Pues no sabría que decir.
Creo firmemente que nos preocupamos excesivamente con el tiempo que va a hacer. Y la verdad es que no creo que tenga mucha lógica. Las estaciones tienen sus características especiales en cuanto a climatología, si bien el llamado calentamiento global nos ha hecho más vulnerables, pues en Otoño/Invierno puede haber temperaturas altas, y al contrario en Primavera /Verano se ven situaciones de lluvias y otros fenómenos más propios de otras estaciones.
Ahora estamos a todas horas pendientes, y a nada que nieva y las carreteras y los pueblos están con una capa importante de nieve, echamos el grito en el cielo. Y no paramos de decir .... "que mal tiempo".
Habrá que echar mano del tan sabio refranero popular para decir "año de nieves ... año de bienes.
En esta epoca, ya demasiado larga de sequía, la nieve es un regalo que tenemos que agradecer. Humedece la tierra y sobre todo es la gran reserva de agua de pantanos y ríos, tan necesario para nuestra convivencia.
Pero claro, vivimos en un momento en el que identificamos bonanza del tiempo a días despejados con sol y temperatura altas, ya que la mayoría lo asocia a vacaciones, playa y a ponerse el bañador, las gafas de sol y el pantalón corto.
En mi generación (del 57) y anteriores no teníamos ese problema. Empezaban a aparecer los pantalones largos si bien no había opción en cuanto a elegir si los pantalones iban a ser cortos o largos según la estación en la que nos encontráramos.
Sabíamos que en Invierno lo normal era que hiciera frío y según donde vivieras, la nieve hiciera acto de presencia. Pero esto no nos arredraba. Es más, si veis fotos de nuestra época, en nuestro ropero la prenda que dominaba, hasta bien cumplidos los años, eran los pantalones cortos. Ya podría llover, frío y con nieve. El pantalón largo era para la mayoría de edad. y la verdad, como no se utilizaba, no lo echábamos de menos.
Sí es verdad que viendo esas fotos comentadas, teníamos aspecto un poco ridículo enseñando nuestras piernas con esos vellos desmadrados, y seguro que si se hubiera adelantado nuestra puesta de largo con pantalones adecuados, además de estar más estéticos estaríamos mas calentitos.
Lo voy a tener difícil en encontrar una alternativa pero prometo que la próxima vez que en el ascensor vaya acompañado no voy a hablar del tiempo.
jueves, 1 de febrero de 2018
Los algoritmos y la salud mental
Voy a explayarme un poco en qué consiste esto de los algoritmos.
Como se puede observar, cada vez buscamos expresiones , palabras, que puedan definir lo que a mi me parece que es incompresible para una gran mayoría. En concreto, todos los que no hayan estudiado Ciencias y en particular Matemáticas, la palabra "algoritmo" le puede sonar a algún tipo de baile moderno, o con "algo de ritmo".
Esto viene de lejos. De muy lejos. Ya en los tiempos de Euclides, matemático griego y posteriormente de Arquímedes, se buscaban postulados para tratar de explicar los fenómenos a través de la Ciencia exacta.
El nombre más actual que sustituye al de postulado, tiene un origen etimológico árabe, y en concreto del matemático Al-Khwarizmi. Este matemático árabe de la Asia central es el padre de la Algebra actual y del sistema de numeración que empleamos.
De él podemos coger la definición más aproximada de la definición de algoritmo: Grupo finito de operaciones, organizadas de manera lógica y ordenada, que permite solucionar un determinado problema.
La salud mental, aunque parezca mentira, es igual de incomprensible, o más. Y me explico.
Todos cuando hablamos de salud mental pensamos, y con razón, en trastornos como ansiedad, migrañas, estrés, .... etc....etc.... Vamos lo que toda la vida los mayores y no hace mucho los médicos te diagnosticaban como "nervios" al contarle lo que te pasaba.
Pero aquí surge el gran problema. que las enfermedades mentales no se ven a simple vista. Uno si ve por la calle a una persona con el pie enyesado sabe que ha tenido un percance muscular o de huesos y a la vista está su consecuencia. Pero una persona con un trastorno derivado de una mala salud mental no tiene signos externos, no tiene un yeso en la cabeza.... digamos.
Las grandes protagonistas de estos años son las redes sociales. De esto no hay duda. Todas tienen en sus entrañas una serie de ecuaciones con múltiples variables que nos quieren dirigir a lo que ellos creen que son nuestras aspiraciones en la búsqueda de la felicidad. Hay una gran polémica últimamente en que los algoritmos que encierran estas redes no distinguen entre lo verdadero y lo falso. Estas redes sociales, aunque ellas los desmienten, son verdaderos medios de comunicación y son responsables de lo que se propaga.
Haced una prueba. Buscad en internet "comprar coches" por ejemplo y veréis que en multitud de vuestras consultas posteriores sobre cualquier otro tema, aparecen mensajes, anuncios... sobre coches y marcas para que compréis, que no vienen a cuento. Los algoritmos actúan de forma sibilina y saben nuestras preferencias y nos inducen a ellas.
En todos los ámbitos de la vida estamos rodeados de algoritmos, pero no todos son eficaces, por no decir la gran mayoría.
Que fácil sería si hubiera un algoritmo para curar la ansiedad, el estrés,.... Pero no es tan fácil.
Los algoritmos que tienen éxito se basan en la ciencia exacta (2+2=4). Son algoritmos contrastados y que no tienen réplica.
La gran mayoría de algoritmos que se utilizan en la actualidad están basados en la ciencia empírica, de experimentación, las que utilizan las Ciencias Sociales. Aquí influyen muchas variables que no son fáciles de medir, y son hipótesis que se quieren contrastar. Toda causa puede producir un efecto, pero se da el caso que no siempre es el mismo. Y si no leer las predicciones en Economía: con igual de variables se puede dar la paradoja de soluciones muy distintas.
Si uno tiene, pongamos por ejemplo ansiedad, podemos encauzarla con la experimentación y la observación de casos parecidos, pero no sirve para todos. No existe el "café para todos".
Aquí reside el gran fallo de las redes sociales al querer implementar algoritmos que nos encaucen nuestra vida según sus criterios.
Como pasa en los casos de trastornos de salud mental, en las soluciones propuestas con sus algoritmos no existe y no puede existir el "café para todos".
Los grandes matemáticos y programadores del pensamiento que hay detrás no pueden solucionar los problemas cotidianos con una simple función matemática. Hay variables que son constantes, pero otras no lo son, y nunca podrán predecir la solución.
Mucho cuidado con los algoritmos, quizás más que solucionar problemas, nos den quebraderos de cabeza y nuestra salud mental empeore. Sobre todo porque la gran mayoría de soluciones que proponen son falsas.
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